La II Gala de la Fundación José Luis Martín López volvió a llenar el Teatro Cervantes de Linares, reuniendo a un público entregado y con muchas ganas de compartir una noche especial. El ambiente se respiraba desde el inicio: ilusión, energía positiva y una enorme sensibilidad hacia los proyectos que impulsan un futuro mejor. Una edición que superó expectativas y que dejó claro, una vez más, que cuando la comunidad se moviliza, el impacto es real.
Sin embargo, si hubo un momento que marcó profundamente a todos los presentes, fue la intervención de Sarah Almagro Vallejo, campeona del mundo de surf adaptado y ejemplo indiscutible de superación. Su charla auténtica, valiente y luminosa se convirtió en el corazón de la gala.
Sarah compartió con el público su historia: un recorrido de lucha, resiliencia y determinación que ha convertido cada dificultad en un impulso para conquistar nuevos retos. Con su manera cercana y poderosa de comunicar, logró que el auditorio entero se sumergiera en un silencio lleno de respeto y emoción. Su mensaje, centrado en la importancia de creer en uno mismo, mantenerse en movimiento incluso en los peores momentos y construir una vida desde la gratitud, dejó una huella imborrable.

Los asistentes coincidieron en señalar que la experiencia de escucharla fue “inspiradora”, “transformadora” y “un regalo para el alma”. Su testimonio no solo elevó el espíritu de la gala, sino que también reforzó la misión de la Fundación: impulsar oportunidades que cambien vidas y cultivar esperanza donde más se necesita.
El resto del programa transcurrió en un ambiente de celebración y reconocimiento, con momentos especiales dedicados a la entrega de becas educativas y premios a entidades sociales. Gestos que, sin duda, acompañaron el brillo de una noche ya inolvidable. La Fundación José Luis Martín López agradece profundamente a Sarah Almagro su generosidad, su presencia y el impacto que ha dejado en todas las personas que formaron parte de esta edición. Su historia seguirá resonando como un recordatorio de que la fuerza está en levantarse, en creer y en seguir adelante.